General de Artes
Letras
Artes Plásticas
Medios Audiovisuales
Teatro
Música y Danza
Patrimonio Cultural
Producción y Gestión
Acción Cultural
Técnica
Entrevistas
Programas Nacionales

Amaicha busca preservar su patrimonio cultural

Directivos del Ente Cultural de Tucumán realizaron la primera jornada cultural en esa localidad con vistas al II Congreso Argentino de Cultura. Se plantearon antiguos problemas de inequidad. Habrá una nueva reunión el próximo 25 de julio.

Los primeros aprestos hacia el II Congreso Argentino de Cultura, a realizarse en San Miguel de Tucumán entre el 16 y el 19 de octubre próximo, tuvieron lugar en Amaicha del Valle, con la participación del presidente del Ente Cultural de Tucumán, profesor Mauricio Guzmán, el vicepresidente, licenciado Salvador Díaz, la directora de Patrimonio, arquitecta Mercedes Aguirre, la directora de Acción Cultural, licenciada Carolina Cazón, el director de Letras, profesor Ricardo Calvo y el doctor Jorge Billone. En forma simultánea se desarrollan en todo el país actividades propedéuticas atentas al gran encuentro nacional, como en Santiago del Estero, donde se realizan los cabildos de cultura.

Ante una inquisitiva audiencia, integrada por representantes de comunidades indígenas de los Valles Calchaquíes (Amaicha, Tafí del Valle, El Mollar, Ampimpa, Quilmes, El Bañado, Colalao del Valle y El Pichao), vecinos de la zona y el delegado comunal Raúl Lezcano, los directores del Ente se centraron en lo que será el principal objetivo del Congreso: cultura y desarrollo. Pero la avidez de los pobladores por abarcar diversos temas y solucionar viejas problemáticas de la zona, hizo que la charla virara hacia la revalorización de la cultura de los pueblos originarios en todas sus manifestaciones, desde el reconocimiento del derecho a ejercer las creencias y el culto, hasta el rescate de la lengua nativa y su reciente incorporación en la curricula escolar; como así también el rescate de tecnologías de construcción de viviendas o el desarrollo urbanístico y productivo.

Hubo también una fuerte presencia de docentes y grupos artísticos tales como la Escuela Nº 10 “Carolina Vélez de Cano”, Escuela Nº 50 de Los Zazos, Escuela Nº 213 de Quilmes, Escuela Nº 10 de Tafí del Valle, El Grupo de Teatro de Amaicha del Valle, Escuela Nº 23 de El Arbol y Escuela Manuela Pedraza, entre otras; además participaron capacitadores y miembros de la cooperativa de artesanos, grupo Cusi Sonkoy (corazón abierto), la Escuela de Danzas Tradicionales Folklóricas “Huella Quilmeña”, y las copleras de Amaicha del Valle.

La experiencia -harto productiva- dejó abierto un nuevo e inminente acercamiento previsto para el 25 de julio próximo, donde se continuará debatiendo los problemas inherentes al patrimonio cultural, y el compromiso por parte del Presidente del Ente de crear una línea gratuita 0800 para que los pobladores puedan denunciar cualquier tipo de irregularidades que dañen el acervo cultural.

Preservar la riqueza cultural

Altiva por su enorme riqueza cultural, Amaicha es la única comunidad indígena de América a la cual los españoles le reconocieron mediante una cédula real la propiedad de sus tierras. Y tal vez en virtud a ese reconocimiento es que los habitantes no sólo guardaron con celo sus creencias y orígenes sino que lo supieron preservar hasta nuestros días.

Hoy cuenta con una población de 5.000 habitantes, sumando las almas de Los Zazos (una pequeña comunidad situada a seis kilómetros del poblado), y una vasta lista de cuestiones pendientes y solucionables desde el punto de vista cultural, tales como la construcción de un museo, la creación de una patrulla para la preservación del patrimonio arqueológico o la instalación de una repetidora de televisión, para no estar tan aislados.

Durante la jornada el presidente del Ente, Mauricio Guzmán, destacó el hecho de generar un espacio de discusión y concertación de ideas, abarcando lo más profundo de la provincia, en tanto que anunció que idénticas actividades pre-congreso se realizarán próximamente en Cebil Redondo, Monteros y concluirán en San Miguel de Tucumán.

“No puede haber desarrollo en lo económico sin un desarrollo cultural. Como tampoco puede haber un desarrollo cultural que no tenga una base de crecimiento económico. Es por eso que hemos decido denominar al congreso “Cultura y Desarrollo”, dos conceptos que están vinculados y que lamentablemente desde hace muy pocos años se tiene en cuenta”, asestó Guzmán.

Nuevo concepto de cultura

“Antes –continuó Guzmán- la cultura tenía un concepto restringido a las prácticas artísticas y las bellas artes, como si cultura fuera sólo pintura, poesía, teatro o la música. Para nuestra política, la cultura tiene un concepto antropológico amplio, donde lo que se pretende es mejorar la calidad de vida del ser humano”. En ese sentido, señaló que el nuevo concepto involucra expresiones artísticas con roles sociales que garantizan los conocimientos. Lo cual propicia la inclusión social y fortalecimiento de la democracia. De esa forma el Estado responde al acceso equitativo, a estimular el arte en todas sus formas y tiene un carácter multicultural sin perder de vista el aporte de los pueblos originarios.

Tomando como eje el reciente convenio de intercambio cultural celebrado con Bahía (Brasil) a comienzos de 2008, el Presidente del Ente destacó la idea de “aldea global”, la que puede aprovecharse a través del trabajo en red.

Concepto de equidad

El doctor Jorge Billone planteó uno de los temas primordiales que aún hoy desvela no sólo a las comunidades de los Valles sino a todo el país: el concepto de equidad. Para explicarlo mejor se remontó a la historia. Según Billone, el hecho de la conquista y la colonización, visto desde la perspectiva que dan los siglos transcurridos, merece un juicio que tiene luces y sombras. “Si comparamos el proceso con otros similares ocurridos en otros confines del mundo, donde las poblaciones antiguas fueron casi totalmente aniquiladas, nos sentimos motivados de permitir un manto de piedad o indulgencia en algunos episodios. Más aún si consideramos que más allá de lo que sucedía en las poblaciones indígenas,  los colonizadores españoles realizaban un esfuerzo de colonización en todos los pueblos del noroeste argentino”, argumentó.

“Pero por otra parte –dijo- no podemos dejar de considerar otros episodios que son verdaderos atropellos, cuya memoria todavía nos horroriza. Es difícil encontrar las palabras adecuadas para referirse a lo que sucedió con la comunidad de Quilmes: El traslado compulsivo de una comunidad entera a 1.000 kilómetros de distancia. ¿Cómo llamarlo, genocidio cultural? Porque significa la interrupción violenta de la vida de un pueblo”.

El planteo de la propiedad de la tierra

Para Billone la dialéctica del conquistador conquistado se resolvió de maneas muy diferentes en Amaicha y en Tafí del Valle. En la primera, la corona española aplicando la Legislación de Indias, otorgó mediante cédula real en 1716, la propiedad de estas tierras a favor de las comunidades indígenas. Lo cual marcó una crucial diferencia.

Mientras que en Tafí del Valle la misión del encomendero con la complicidad de funcionarios llegó a sostener la tesis de que el Valle estaba despoblado (tenía tanta población como Amaicha). Sostuvieron esa tesis y luego la hicieron realidad. Fue así que en Tafí sucedió uno de los primeros casos de desaparición masiva de personas. “Para eludir el cumplimiento de la propia legislación española -en virtud de la cual hubiera correspondido otorgar también una cédula real reconociendo la propiedad de la tierra-, en cambio recurrieron a distintos medios, desde la burda falsificación de censo de documentación con el traslado compulsivo de la población originaria del Valle a las haciendas del llano, a la eliminación directa de los parientes que osaban volver al Valle de Tafí. También se importaron trabajadores de otras latitudes para un repoblamiento de la zona, que no guardara relación con la memoria histórica de pertenencia”, disparó.

Debate implícito

La afirmación provocó la inmediata reacción de la audiencia. “La gente de Tafí a veces niega su identidad. Lo mismo ocurrió en Trancas. A nosotros inclusive nos han impuesto un idioma, muchas veces me he revelado, pero lo supe aprovechar sin dejar de lado mis raíces”, afirmó Benita Chaile, directora de la Escuela Nº 50 de Los Zazos.

“De lo que se trata es entender que en estas zonas no sólo hay ruinas que evocan pasados gloriosos, están los descendientes que son sobrevivientes del encuentro de razas y cultura, a los que les tocó la peor parte. No están inertes y aislados, están organizados en comunidades que sienten orgullo de conservar esas tradiciones ancestrales y que se han ganado el derecho a proclamar a los cuatro vientos su identidad cultural y de asumirse como actores sociales, políticos y jurídicos. Es decir son protagonistas de su propio destino”, remató Billone para luego concluir: “Entiendo que sólo con políticas activas, de inclusión social y regional, con la participación protagónica de las comunidades indígenas es que lograremos avanzar por la senda de la equidad y transformaremos definitivamente la segmentación derivada del encuentro de razas y culturas en diversidad cultural, reconocida con un valor positivo”.
Al escuchar las necesidades de las distintas comunidades, la principal preocupación se centró en la preservación del patrimonio arqueológico.

Hugo Urbano, del grupo de escritores Inti Sumaj, reclamó la urgente capacitación de los pobladores para impedir que los supuestos visitantes sigan depredando las ruinas de la zona. “En las ruinas de Los Cardones se levantan las cerámicas. Ese accionar debería estar penado por la ley, ocurre lo mismo en El Remate, una zona turística que tiene una historia arqueológica rica. Vienen en camiones y se llevan las piezas”, asegura Urbano.

Creación de patrulla y centro cultural

Por su parte, el delegado comunal Raúl Lezcano confirmó que están avanzadas las negociaciones para crear una patrulla a la que se le asignará la custodia del patrimonio arqueológico, la que quedaría conformada por jóvenes policías de la zona que recibirán capacitación específica y una remuneración mensual. Reconoció que las zonas más vulnerables de Amaicha son Tío Punco, Los Cardones y El Remate. “La comuna tiene un planteo casi completo de cómo se armará la custodia del patrimonio”, anunció.

Además, adelantó que en la antigua casona donde actualmente funciona la Comisaría, Rentas y el Juzgado de Paz, se prevé la realización de un centro cultural que le otorgaría mayor jerarquía a Amaicha del Valle. En tanto, anticipó que el Presidente del Ente se comprometió a crear una línea telefónica gratuita (0800) para realizar las denuncias.

Entre la pluralidad de voces, Antonio Caro, coplero y cacique de la localidad de Quilmes, se quejó de la falta de proyectos urbanísticos que rescaten la arquitectura del barro, propicia para los Valles Calchaquíes. En ese sentido, Angela Balderrama dijo que los nuevos pobladores dejan de lado el adobe para levantar casas de madera o de material, tirando por tierra la arquitectura originaria de la zona.

El coplero se refirió también a la necesidad de conservar el canto ancestral en nuevas grabaciones. Las únicas que tienen datan de hace más de 40 años. “Queremos que las creaciones de nuestros antepasados sean rescatadas pero por nosotros mismos. Lo mismo queremos que ocurra con las películas que se filman en los valles”, afirmó.

Una sola reunión, que comenzó a la mañana y terminó a la tarde, no alcanzó para tratar temas tan importantes como turismo, artesanías, arte, industrias culturales, protección de derechos de autoría, y otros, por lo cual habrá un nuevo encuentro previsto para el 25 de julio próximo.

Por Patricia Rodríguez

<< volver