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El hombre y su esencia se reflejan en la Muestra del Patrimonio Artístico

La exposición, a través de un circuito cronológico, presenta el trabajo del Laboratorio de Restauración

La misma permanecerá hasta el 10 de agosto y se denomina "Lo humano de la figura", temática que se transforma en el hilo conductor de la exposición que cuenta con la curaduría de la Lic. Claudia Epstein, Directora Interina de Artes Plásticas del Ente Cultural.

La colección del Museo Provincial de Bellas Artes constituye un valioso patrimonio artístico, formado por obras de artistas provinciales, nacionales e internacionales, cuyo arte llegó a integrar la serie provincial a través de la adquisición por compra, premio y donación. Arte que con su hacer, ha dejado huellas en la historia de las Artes Plásticas de Tucumán.

De la colección integrada por más de 600 obras, se realizó una selección de 80 piezas entre grabados, dibujos, esculturas, poemas ilustrados, fotografías y pinturas, en donde están presentes autores como Quinquela Martín, Pettoruti, Manuel Villarrubia Norry, Oscar Pucci, Nemirovsky, Audivert, Thibón de Libian, Lino Spilimbergo, Edmundo González del Real, Juan Carlos Iramain, Pompeyo Audivert, Carlos Alonso, Alfredo Gogna, Sixto Aurelio Salas, Raquel Van Gelderen, Ernesto Dumit, Lía Rojas Paz, Timoteo Eduardo Navarro, Lola Mora , entre otros. A esta elección se suman los documentos históricos pertenecientes al archivo del museo y se destacan las obras rescatadas por el Laboratorio de Restauración, nuevo e inédito departamento del Museo Timoteo Navarro a cargo de la Lic. Cecilia Barrionuevo.

En entrevista, Claudia Epstein se refirió a la temática de esta exposición: "De la clasificación surgió la temática de la figura humana vista desde su más amplio espectro". Es así que se encontrarán retratos, figuras humanas incorporadas al paisaje, en naturaleza muerta, obras en las que está presente la anatomía del hombre, rasgo que caracterizó el período moderno. "Artistas como Oscar Pucci te dan un panorama del movimiento artístico de la etapa moderna, que se reproduce en la Argentina con cierto retraso respecto a Europa, son artistas que viajaron a fin de formarse en Europa o se trata de inmigrantes o maestros traídos especialmente para formar la escuela artística tucumana", explicó Epstein. Las obras de arte que datan del período 1900-1960 muestran al hombre como el instrumento que propende a la armonía, "es así que es puesto en el centro del horizonte", afirma Epstein a través de una metáfora que dimensiona la importancia del hombre en el arte de la época.

Ya en la década del 60' se hecha por tierra esta utopía, cae el hombre como centro del universo y nace el planteo "como es posible que ese hombre que se supone instrumento hacia la paz haya sido capaz de producir dos guerras mundiales, es en ese momento cuando la figura humana comienza a desintegrarse en el arte, por ejemplo integran esta muestra, grabados de Petorutti donde ya está presente el cubismo".

De esta manera la primera mitad del siglo XX del Patrimonio Artístico de la Provincia podrá ser admirada tanto en la Sala Principal como en las Salas Ramón Bulacio y antesala. Estos son los escenarios organizados a partir de un concepto de circuito cronológico presente en la Sala Principal, según Claudia Epstein, que guiará el visitante por un recorrido histórico que va de 1900 a 1960, mientras que en la sala Ramón Bulacio estará expuesta la documentación de valor histórico-documental consistente en catálogos, diarios, libros, documentos, expedientes, cartas, etc.

Sin lugar a dudas, otro de los capítulos destacados de esta muestra, es el correspondiente a la exhibición del trabajo realizado por el Laboratorio de Restauración. Estarán expuestas las cinco obras del artista Edmundo González del Real que fueron restauradas después de un proceso de diagnóstico y tratamiento, "fue un proceso muy lento, encarado de manera seria, cuyo tiempo de realización lo va determinando de obra misma", afirmó Epstein, quien agregó que la tarea del laboratorio consiste en la restauración, limpieza y puesta en condiciones de la sala o depósito del Patrimonio Artístico. "Además, se realizó la limpieza de otras tantas las que fueron desmontadas procediendo al cambio de materiales y accesorios por los de calidad museológica, es decir libres de ácido, se restauró los marcos, y se procedió a la limpieza con agua destilada y productos especiales en el caso de óleos y acrílicos. Esta tarea representa, un importante rescate de la obra", aseveró Epstein.

Hace un año comenzó este proceso que consiste en la transformación de una cuestión cultural, de capacitación, de concientización y cambio de conducta, se trata de una inversión que va mucho más allá de la restauración. Consiste en emprender el camino de la conservación e implica tener clara conciencia del invaluable legado cultural de generaciones que se traduce en la esencia de la sociedad actual.

Por Ana Gabriela Lazarte

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